jueves, 21 de enero de 2016

Comida S.A. (Food Inc.)

Alimentarse es, de lejos, la más importante de las necesidades básicas que debe cubrir todo ser humano. Y el capitalismo, que todo lo ve lucro, ha sabido lucrar con la comida de una forma nunca antes vista en la historia de la humanidad.

El documental Comida S.A. (Food Inc. en inglés), de Robert Kenner, muestra de manera descarnada la catástrofe alimentaria, sanitaria y ecológica que ha generado ese demencial afán de lucro característico del sistema capitalista.

Ese afán de lucro es el que ha llevado a que inclusive los peces (salmones y tilapias de granja) sean alimentados con maíz, una de las plantas más versátiles de nuestra flora y que sirve de ingrediente para los productos menos imaginados: Coca-Cola, pilas, pañales, ketchup, mantequilla de maní, jugos envasados, carbón, mermeladas, queso para microondas y la conocida comida rápida o fast food.

Desde que los hermanos Mc Donald introdujeron el sistema de producción en serie en el servicio de comidas, lo que permitió el abaratamiento de los costos, el capitalismo no ha cesado de obtener colosales ganancias. Y es en función del abaratamiento de los costos que el maíz se posicionó como el alimento más económico y rendidor para engordar en tiempo récord no solo pollos, sino también vacas, cerdos y peces.

Sin embargo, que las especies se alimenten con aquello para lo cual su organismo no está adaptado, ha generado mutaciones "asesinas" de las bacterias que viven equilibradamente en el tracto digestivo. Son mundialmente conocidos, por los estragos que causaron y siguen causando, el virus de la gripe AH1N1 y el E. coli hemorrágico. Todos ellos generados en los establos donde malviven encerrados en medio de sus heces las vacas, pollos y cerdos que más tarde consumiremos.

Pero esto solo es una pequeña parte de los 94 minutos que dura este golpe directo a la conciencia. Ni el más indiferente puede quedar ajeno a esta realidad cuando lo que está en juego es la comida que garantizará nuestra supervivencia.

El capitalismo ha generado dos situaciones que, de no cambiar radicalmente, serán devastadores para la humanidad: 1. Escasez de alimentos para los más pobres y 2. Alimentos cada vez más tóxicos para los que pueden pagar.

No podemos quedarnos indiferentes frente a esta realidad, ensayando justificaciones para tranquilizar nuestra conciencia. Deja tu alienación siquiera por un momento y organízate para transformar este sistema irracional e injusto.


domingo, 3 de enero de 2016

La era de la estupidez

El capitalismo ha sometido a la naturaleza humana y no humana a más de dos siglos de depredación sostenida, que nos está llevando al abismo de la extinción de la vida en la Tierra. Esto ya nadie lo puede negar. Sin embargo, ¿por qué no se puede detener esta destrucción?, ¿por qué seguimos tan tranquilos ante la inminente catástrofe?

El documental de Franny Armstrong intenta darnos algunas respuestas a través de las trayectorias vitales de cuatro personajes, intercaladas con trozos de otros documentales, animaciones y la narración de un personaje del futuro. Pero a lo largo de los 89 minutos del video una sola verdad emerge: si este sistema demencial, injusto y depredador continúa es por la tremenda alienación de la gente, que acepta este estado de cosas y no lucha contra él.

Efectivamente, los que dominan el mundo han logrado sumir a la mayoría de nosotros en un "estado de estupidez", por el cual somos capaces de anhelar el dañino estilo de vida americano, mientras nuestro entorno se cae a pedazos. O somos capaces de bloquear una acción positiva para el medio ambiente porque supuestamente nos quita estatus. Estupidez en estado puro.

Y como dice uno de los personajes del documental: "Seríamos la primera forma de vida en acabarse a sí misma. Pero lo que sería único en nosotros es que lo hicimos a conciencia".

Entonces, en vez de seguir al capitalismo con su voz de orden que nos condena a la estupidez y a la destrucción: "tú primero, "debe aprovechar todo lo que puedas", "la plata llega sola", "todos roban", "si no me beneficia, no sirve", etc., deberíamos comprometernos en un trabajo colectivo y organizado para luchar contra el peor sistema social que ha parido la humanidad.


viernes, 11 de diciembre de 2015

Errepé, de Gabriel Corvi y Gustavo de Jesús

En casi dos horas de película, Corvi y de Jesús nos presentan los orígenes y la lucha desarrollada en Argentina por el Partido Revolucionario de los Trabajadores-Ejército Revolucionario del Pueblo (PRT-ERP), durante los años 1969-1977.

A la fecha, existen estudios bastante detallados sobre esta organización, que reconoce haber recibido la influencia del marxismo-leninismo, del trotskismo, del guevarismo, de Mariátegui y del indoamericanismo (Haya de la Torre); pero lo que brindan Corvi y de Jesús con su documental son testimonios de la gente que estuvo "en la acción", gente que dejó la comodidad de una vida pequeñoburguesa por comprometerse a fondo con el ideal de un mundo mejor. Y, también, gente que fue encarcelada y torturada; pero que conserva el orgullo de haberse enfrentado abiertamente a un sistema injusto.

De los aproximadamente diez testimonios recogidos (cuatro de ellos son de mujeres) se puede concluir lo siguiente:
* La falla recurrente de las organizaciones de izquierda en Latinoamérica es el voluntarismo, el practicismo, dejando de lado el estudio a fondo del marxismo, olvidando la teoría.
* Poner a una organización en función de lo militar es nefasto: se aísla de las bases, se aísla de otras organizaciones; en suma, se termina aislando de la realidad.
* Las acciones militares de una organización revolucionaria no deben caer en el terrorismo. No se debe atentar contra la población ni tampoco se debe caer en el ensañamiento contra el enemigo capturado o secuestrado.

Podremos no estar de acuerdo con las concepciones teóricas del PRT-ERP; pero no se puede dejar de reconocer en sus militantes un genuino amor al pueblo y una gran capacidad de autocrítica.


martes, 30 de junio de 2015

Galileo, de Joseph Losey

"Galileo" (adaptación al inglés de "Vida de Galileo", de Brecht) se estrenó por primera vez en EE.UU. el año 1947 en Los Ángeles. Fue el resultado de la colaboración de tres grandes del teatro mundial: Bertolt Brecht, Jospeh Losey y Charles Laughton.

La campaña macartista desatada en EE.UU. aceleró el regreso de Brecht a Europa (1947), de donde había llegado exiliado en 1941. Por su parte, Losey sufrió las represalias de ser declarado "anti-americano" por su cercanía con Brecht, y decidió migrar a Gran Bretaña. Es allí donde, en 1974, dirigió la versión cinematográfica de "Galileo".

Esta película sorprende por la forma en que logra trasladar la obra de teatro al lenguaje cinematográfico. Respetando la mayoría de conceptos teatrales de la obra original (incluido el coro), Losey desarrolla un film potente que muestra la lucha de clases desde sus aspectos más descarnados hasta los más sutiles. En esta lucha, Galileo representa al científico que fracasa en su vano intento de hacer ciencia sin comprometerse políticamente.

En resumen, en "Galileo" se aplica el materialismo histórico y dialéctico sin caer en lo panfletario. Una lección que todo artista marxista (o progresista) debe tomar en cuenta.

Película completa doblada al español (excepto los coros):

https://www.youtube.com/watch?v=_w1I_2RsH-c

lunes, 11 de mayo de 2015

Ciutat Morta (Ciudad muerta)

Ahora que en el reciente caso de Tía María se ha puesto en evidencia el burdo montaje policial para detener a supuestos "terroristas antimineros"; ahora que más que nunca se observa cómo el gobierno, los partidos políticos y los medios de comunicación cierran filas en torno a este sistema explotador que quiere imponer "sí o sí" proyectos que los harán multimillonarios a costa de cientos de miles de vidas humanas; vale la pena conocer un caso que indignó a España en el 2006 y la sigue indignando hasta ahora.

Un caso con semejanzas a lo que ocurre en nuestro país: abuso contra los pobres, contra "los que estorban el progreso", contra todo lo que parezca ya no "rojo" sino solo "rosadito" o vagamente "contestatario". Y la lógica es la misma: imponer a como dé lugar el reino del mercado, del dinero, sobre la faz de la Tierra.

Después de ver "Ciutat Morta", además de la indignación contra un sistema injusto y salvaje, queda un mensaje claro: si algo pudo doblegar  la corrupción policial, judicial y municipal, fue la tremenda dignidad de los jóvenes que afrontaron la injusticia de verse torturados y encarcelados sin motivo. Y no sólo dignidad de ellos, sino de sus amigos, familiares y todos los ciudadanos que se organizaron en torno a la defensa de su causa, quienes lejos de sentirse amedrentados por ser acusados de "antisistema", persistieron en sus convicciones e hicieron retroceder a la corrupción. Un ejemplo a tomar en cuenta.

Versión completa del documental: 


viernes, 1 de mayo de 2015

"El hombre elefante" y el proletariado



En 1980 se estrenó "El hombre elefante", película dirigida por el cineasta norteamericano David Lynch. Para el guión se basó en la vida real de Joseph Merrick, ciudadano británico perteneciente a la clase trabajadora, quien padecía severas malformaciones físicas (Síndrome de Proteus).

Un guión con fuerte carga dramática, rodaje en blanco y negro, buenas actuaciones y maquillaje preciso para recrear las malformaciones de Merrick, aseguraron a "El hombre elefante" varios premios BAFTA y ocho nominaciones al Oscar. Sin lugar a dudas, fue un éxito comercial y recibió elogios de la crítica. Hoy en día se considera una película "de culto".

Sin embargo, la película de Lynch se toma varias licencias para escamotear las duras condiciones que afrontó la clase trabajadora inglesa desde 1834, año en que la burguesía le declaró abiertamente la guerra al proletariado y promulgó la nueva Ley de pobres (Poor Law).

Vayamos por partes. En su película, Lynch presenta un Joseph Merrick huérfano, que desde niño ha sido explotado y vejado por un empresario circense. El doctor Sir Frederick Treves, alertado de la existencia del "hombre elefante", lo contacta (sobornando previamente al empresario), lo examina y lo exhibe ante la comunidad científica de Londres. Luego, remontando algunos obstáculos, logra que Merrick se quede a vivir en el hospital y, con ayuda del director del establecimiento, publicita el caso y consigue el apoyo de la señorita Kendall (actriz de teatro) y de la princesa de Gales. En un ambiente cálido y lleno de comodidades que nunca había tenido, se ponen en evidencia las dotes artísticas de Merrick, así como su gentileza y sus exquisitos modales, aspectos que generan admiración, pues se esperaría otro comportamiento de una persona como él (deforme y maltratada por la vida). Lynch resalta bastante este aspecto, para que el espectador se concentre en el contraste entre la apariencia física y el contenido espiritual de Joseph Merrick.

Como habíamos señalado al inicio, Lynch se tomó varias licencias. La principal de ellas es que obvió abiertamente el duro pasado de Merrick como obrero en una fábrica de tabaco, mercader ambulante y, finalmente, como asilado durante cuatro años en la Leicester Union Workhouse.

Merrick se encuentra con la señorita Kendall (Anne Bancroft)

Las workhouses ("casas de trabajo") fueron el resultado de la implantación de la nueva Ley de Pobres en Inglaterra (1834). Como señala Federico Engels en su obra La situación de la clase obrera en Inglaterra (1845), con esta ley la burguesía le declaró la guerra sin cuartel al proletariado. Basada en la teoría malthusiana, la nueva Ley de Pobres abolía la ayuda social a los indigentes, a los obreros sin empleo o tullidos, y a las familias obreras numerosas, basándose en el argumento de que toda esta gente era superflua para la sociedad y que, en vez de gastar dinero ayudándola a que se reproduzca, se debía hacer todo lo posible por eliminarla.

Y para garantizar que ningún pobre osara siquiera buscar ayuda en algún lugar para aliviar sus penurias, ahí estaban las workhouses, las "bastillas de los pobres", llamadas así porque el trato que se daba a quienes se asilaban ahí era como el de la cárcel francesa de La Bastilla, simplemente atroz. A lo largo de varias páginas, Engels detalla los casos más indignantes de maltrato humano que se puede haber leído. Sin embargo, para la burguesía inglesa eran casos "ejemplarizadores". Como señala el mismo Engels: "Jamás se había afirmado tan claramente, tan francamente, que los proletarios solo existen para ser explotados por los poseedores y para morir de hambre cuando estos no puedan utilizarlos".

En su película, Lynch obvia este pasaje en la vida de Merrick, quien estuvo cuatro años en una workhouse y de la que siempre se expresó con horror. Por el contrario, la etapa de trabajo en el circo fue la más feliz para él (antes de vivir en el hospital), pues se encontró con buenos compañeros de trabajo y las labores eran más ligeras en comparación con las de la workhouse. Así, Lynch logra distraernos del objetivo: el problema son los individuos, no la sociedad.

Otro aspecto velado por el guión de Lynch es el origen familiar de Merrick. Sus padres eran de origen campesino, que habían migrado a la urbe como resultado de las expropiaciones de tierras realizadas por la burguesía como parte de su afianzamiento como nueva clase dirigente.

La señora Merrick, ama de casa que apoyaba la alfabetización de niños en la Iglesia Baptista, fue quien educó a Joseph hasta los 11 años. Fue ella, una descendiente de campesinos y miembro de la clase trabajadora, quien le brindó la base cultural y quien desarrolló en su hijo esa sensibilidad artística que lo caracterizaría. Y hacemos énfasis en esto pues en "El hombre elefante", la mayoría de personajes pobres son malos, aprovechadores, zafios y entregados a las más bajas pasiones; en resumidas cuentas, unas lacras para la sociedad. Por el contrario, los adinerados son generosos y nobles de espíritu. 

Por último, no se puede negar el apoyo que Merrick recibió de sus benefactores; pero, ¿qué podía significar esta ayuda si de manera sistemática y consciente la burguesía inglesa intentaba exterminar a cientos de miles de proletarios?

La nueva Ley de pobres fue abolida en 1948, cuando, por influjo del socialismo, establecido exitosamente en la URSS y en China, la burguesía europea se vio obligada, para contrapesarlo, a implementar el Estado del Bienestar.

Ahora que en las noticias vemos a cada momento cómo se explota a los trabajadores y cómo se hostiliza a los campesinos, es bueno recordar lo que fue capaz de hacer la burguesía del país "más civilizado" del mundo. Como diría el "Che" Guevara, en la burguesía no se puede confiar "ni así tantito".

Merrick de regreso a Londres

Película completa doblada al español:
https://www.youtube.com/watch?v=i2AeMltARd4

jueves, 9 de abril de 2015

La Rabbia, de Pier Paolo Pasolini



Pier Paolo Pasolini nació el 5 de marzo de 1922 en Bolonia, capital de la región Emilia-Romaña (norte de Italia). Interesado desde niño en la literatura, en su juventud combinó la docencia en centros secundarios con una extensa actividad literaria (ensayo, poesía, narración, teatro).

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, se afilió al Partido Comunista Italiano (PCI), aunque fue separado del mismo algunos años después. Sin embargo, se mantuvo fiel a su concepción marxista, fuertemente influida por Gramsci. Desde 1961 hasta 1975 (año de su muerte) se dedicó a la cinematografía, fundando lo que sería el segundo neorrealismo italiano.

La Rabbia (1963) es la respuesta de Pasolini a la pregunta de por qué nuestra vida está dominada por la guerra, el descontento, la angustia. En casi 50 minutos, Pasolini desgrana un discurso aparentemente sin lógica; pero que finalmente llega a la conclusión lógica de que el origen de todo es la lucha de clases.

Comienza en 1956 con la llamada Revolución húngara contra la URSS y concluye con el primer viaje humano al espacio exterior realizado por Yuri Gagarin (1961) y con la muerte de Marilyn Monroe (1962).

A partir de un remontaje con material de noticieros y documentales, Pasolini compone una obra maestra, donde incluye poesía, fragmentos de ensayos y reflexiones políticas.

De una manera clara y objetiva nos va mostrando cómo a partir de la Segunda Guerra Mundial la burguesía se fue preparando para recuperar el control total de la política mundial. Sus principales instrumentos fueron la lucha ideológica y las guerras. Tres escenas destacables son las siguientes:
* Cuando afirma lo sencillo que es comprar a un obrero, apelando a su marcada necesidad de reconocimiento, debida a una sociedad que siempre lo ha tratado con desprecio.
* La cobertura mediática de las actividades de las actrices Ava Gardner y Sophia Loren. Acciones frívolas y vulgares que desempeñan estas señoritas pero que son ensalzadas como si de heroínas o grandes personalidades se tratase. 
* El suicidio de Marilyn Monroe, bella hasta que el mercado y el consumismo se apoderaron de su imagen y acabaron destruyéndola.


Temeroso de que La Rabbia fuera objeto de polémica y rechazo, Pasolini incluyó una segunda parte, dirigida por Giovannino Guareschi, quien respondió a la misma interrogante que Pasolini, pero desde el punto de vista de los que dominan el mundo.

Así, La Rabbia muestra dos concepciones del mundo opuestas, donde cada una enfatiza (y distorsiona, en el caso de la segunda parte) los eventos históricos de acuerdo con su conciencia de clase. Finalmente, la idea de Pasolini fue un éxito y nos dejó un documento fílmico de gran valor político para la lucha de clases que desarrolla el proletariado mundial.

Película completa con subtítulos en español:
 https://www.youtube.com/watch?v=MLv5vaIyxC0